El moderno recogido de la princesa Charlene de Mónaco en el Baile de la Rosa de Mónaco


El principado de Mónaco acaba de celebrar su tradicional Baile de la Rosa, evento solidario conocido a nivel mundial por la gran diversidad de asistentes y el glamur que allí se da cita. Un año más, la elección del estilismo de las princesas fue uno de los temas que más centraron la atención, convirtiéndose Charlene, Carolina y Carlota en protagonistas de un auténtico duelo de damas.

La que mayor sensación causó fue la princesa Charlene de Mónaco, que ya había acudido a anteriores ediciones como novia y prometida del príncipe Alberto, pero que este año se estrenaba como princesa oficial después de su reciente boda. Para esta ocasión tan especial, Charlene Wittstock eligió un vestido negro con escote palabra de honor en tonos champán, diseño de Akris. Un modelo que permitía adivinar lo esbelto de su figura.

A pesar de la desnudez que mostraba en pecho y espalda, la mujer de Alberto de Mónaco eligió un moderno recogido para acompañar su vestuario. Un trabajo delicado dado que tiene el pelito bastante corto, pero le acertaron muy bien en las formas y volúmenes, por lo que no deslucía nada al lado de moños más complicados. Perfecto también el color de las mechas, un rubio bastante alto que no llega a platino, y que toma más brillo en las zonas de vetas doradas.

Con un recogido típico de los años 60, Charlene estaba especialmente guapa con un simpático flequillo ligeramente abierto en mechones. El volumen se forma desde la línea del propio flequillo, que luego se verá cubierta y adornada por una moderna cinta doble de terciopelo negro. La capa más larga de la coronilla es la que servirá de cobertura del punto de unión de todo el pelo, un buen modo de disimular la infinidad de horquillitas que debió de utilizar.

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