Claves para una depilación perfecta y sin picores


La depilación en una mujer puede ser un acto de higiene, de estética, o una mezcla de ambas. En cualquier caso, es algo a lo que debemos habituarnos a pesar de la grandísima pereza que nos da en tantas ocasiones. Por ello también es fundamental que conozcamos los distintos métodos de los que disponemos, así como de algunos truquillos que nos pueden ayudar a conseguir una depilación perfecta.

En primer lugar, olvídate de dejarlo para la época estival. La depilación es una rutina que debemos llevar a cabo a lo largo de todo el año. Esto ya no es una cuestión de ser más o menos presumida, sino que el hecho de depilarse con bastante frecuencia va debilitando la raíz del vello, pudiendo llegar a desaparecer en numerosas zonas que conocemos como lagunas. Además, una depilación constante también favorece el buen estado de la piel, pues elimina bastantes células muertas.

Conviene que te depiles después de haberte exfoliado correctamente en la ducha y sería conveniente que para ello utilices un guante de crin. De este modo conseguirás matar dos pájaros de un tiro: por un lado levantarás los pelitos que hayan quedado enquistados, y por otro lado aprovecharás que el poro está abierto y eso facilita enormemente su extracción. Para evitar que estos pelos se enquisten continuamente, hidrata las piernas todos los días y no abuses de pantalones muy apretados ni de botas altas muy ceñidas.

Si aun así tienes bastante problema de granitos y pelitos enquistados, especialmente en la zona de la ingle, puedes probar a ayudarte con productos que favorecen que se desentierren. De venta en farmacias encontrarás una pomada buenísima que elimina los picores al momento y dilata un poquito el poro ayudando a que el pelo encuentre la salida correctamente. Un producto estupendo que te calma a la vez que permite que tu piel luzca más bonita sin esos granitos.

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