Mitos sobre el maquillaje


Como ocurre en cualquier otro ámbito de la belleza y el cuidado personal, en lo que al maquillaje se refiere también existen una serie de mitos que nos hacen confundirnos al concebir como ciertas algunas afirmaciones que no lo son.

Si eres de las que cree que maquillarse perjudica la piel, que las bases sirven para parecer más morenas o que no puedes destacar tus ojos y tus labios a la vez haznos caso y presta atención a este artículo, porque vamos a desmentir algunas de esas cosas que te impiden sacar el máximo partido de tus cosméticos.

Estos son algunos de los mitos más comunes:

– El maquillaje estropea la piel: no solo es una afirmación falsa sino que a día de hoy los cosméticos están preparados para hidratar nuestra piel y protegerla de las agresiones externas. Es posible que esto ocurriese años atrás, pero a día de hoy los productos están supervisados por laboratorios farmacéuticos.

– La base de maquillaje, imprescindible: es falso, pues a pesar de que sirve para homogeneizar el tono de la piel no es estrictamente necesaria si tu rostro se encuentra en buenas condiciones.

– Maquillaje para estar más morena: es un completo error pensar esto y utilizar bases más oscuras que nuestra piel, pues el efecto máscara (color diferente entre rostro y cuello) te delatará y te hará lucir demasiado artificial.

– Probar la base en la muñeca: en realidad esta zona posee un tono distinto, así que probablemente no acertarás con el tono al probarla aquí.

Destacar labios u ojos, nunca los dos: en realidad no es del todo cierto, y es que todo depende de los tonos que utilices. Aunque llamar demasiado la atención sobre las dos zonas puede resultar excesivo sí que puedes utilizar un tono más suave para una de ellas y otro más intenso para la otra.

Colores favorecedores para todas: no hay una regla que nos obligue a renunciar a ciertos colores, aunque sí que es cierto que no todas nos veremos igual de favorecidas por los mismos. Las distintas tonalidades pueden crear efectos ópticos que agranden, disminuyan o destaquen (entre otras cosas) nuestros labios, pómulos o nuestra mirada creando así resultados que pueden ser más o menos positivos.

¡Esperamos haber resuelto algunas de tus grandes dudas!

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