Mascarillas de belleza caseras


A pesar de que las cremas cosméticas son grandes aliadas para combatir algunos de los problemas que se presentan diariamente en nuestro cuerpo, lo cierto es que muchas de nosotras todavía continuamos confiando más en los efectos de los ingredientes naturales para cuidar nuestra piel y cabello.

Aunque en la mayoría de los casos la eficacia no ha sido científicamente probada, el uso de las mascarillas caseras llega de muchas generaciones atrás que aseguran haber sentido en sus propias carnes (y nunca mejor dicho) los beneficios de dichas soluciones.

¿Eres nueva en esto de los tratamientos naturales y caseros? ¡Entonces no pierdas detalle de lo que te contamos!

Estas son algunas de las cosas que debes conocer antes de ponerte manos a la obra con la búsqueda y realización de las mascarillas naturales:

Zonas

Rostro, manos, pies, cuerpo, cabello… Existen remedios naturales para prácticamente cualquier parte de tu cuerpo, cada una de ellas pensada con ingredientes capaces de solucionar o mejorar aquellos problemas de la zona sobre la que lo aplicas.

Precisamente por eso, no es recomendable utilizar las cremas sobre zonas que no le tocan o para problemas para los que no ha sido pensada: a modo de ejemplo, utilizar una crema casera para cutis seco sobre una piel grasa empeoraría todavía más el problema del exceso de sebo mientras que una crema para el cuerpo o el cabello podría resultar demasiado agresiva sobre el rostro.

Productos

Pueden ser muy variados, desde alimentos como el yogur, el limón o la avena (la mayoría de alimentos tienen variadas propiedades) hasta otros productos naturales como el barro o las plantas, por ejemplo. Las propiedades de cada uno de ellos serán utilizadas para las mascarillas específicas adaptables a cada problema: el limón es astringente, el aloe vera muy hidratante, la patata es nutritiva… ¡debes encontrar la que más se adapta a tus necesidades!

Modo de uso

Independientemente de la zona, estas cremas suelen utilizarse siempre del mismo modo: sobre una zona bien limpia (pelo lavado, rostro desmaquillado y lavado, etc.), aplicando con suaves masajes de forma uniforme para dejar actuar periodos de tiempo de entre 10 y 45 minutos (dependiendo de la receta) y enjuagando finalmente para eliminar cualquier resto de la mascarilla. Para rematar, generalmente se recomienda utilizar una crema hidratante adecuada a cada tipo de piel o bien volver a lavar el cabello con los productos pertinentes.

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