Tratamiento de chocolaterapia en casa

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El chocolate es la perdición de muchas mujeres, una delicia que se convierte en auténtico capricho y tentación un poco en contra de nuestros buenos propósitos para mantener la línea.

Sin embargo, también podemos disfrutar del chocolate en muchos otros sentidos más allá de nuestro paladar: este alimento realizado a base de cacao tiene excelentes propiedades que irán fenomenal para la piel.

¿Te gustaría aprender a hacer una magnífica crema a base de chocolate? Toma nota, hazte con los ingredientes y disfruta del placer de la chocolaterapia en tu propia casa.

Esta crema puede aplicarse por todo el tronco superior e inferior (espalda, busto, piernas, pie, brazos, etc.), aunque para el rostro no será quizá la más recomendable. Sus efectos beneficiosos son múltiples: los antioxidantes que contiene el chocolate son ideales para combatir el envejecimiento de la piel, su alto potencial hidratante ayuda a mantenerla súper suave y nutrida y su delicioso aroma promete un masaje en el que lograrás el máximo relax y desconexión.


El paso a paso del tratamiento de chocolaterapia casero sería el siguiente:

– Pide ayuda a una amiga o a tu pareja, pues sola será imposible disfrutar como se merece este tratamiento. Podéis llegar a un acuerdo para hacerlo un día una y otro día la otra.

– Coloca una o varias bolsas grandes de plástico o film transparente para no manchar la superficie en la que vayas a realizar el tratamiento; puedes sujetarlo con algunos trocitos de celo enganchados entre las partes para evitar que se separen.

– Ahora prepara la mascarilla: toma la media taza de chocolate en cuadritos, chips o rallada y derrítelo al baño maría mientras la manteca de cacao también se deshace en un recipiente separado (el chocolate debe quedar derretido y la manteca cremosa). Mezcla después tres cucharadas de leche y dos de crema hasta conseguir una textura adecuada para aplicar como mascarilla.

– Espera a que la mezcla se enfríe un poco en el bol hasta conseguir una temperatura templada, y entonces extiéndela sobre la piel limpia con tus propias manos.

– Una vez cubiertas todas las zonas deseadas debes tomar el plástico transparente con el que habías cubierto la superficie y envolver tu cuerpo para crear calor y que la mascarilla penetre en todos los poros de la piel.

Una vez finalizado el tratamiento elimina el chocolate de la superficie con una toallita mojada y luego date una ducha o un baño… ¡Acabarás como nueva!

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