Coletas envueltas en tu propio pelo

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En más de una ocasión, hemos hablado de lo práctico y favorecedor que resulta ponerse una coleta, especialmente ahora, que están tan de moda en todas sus variedades, y que ya no se relacionan con la falta de arreglo. Al igual que ocurre con todo, o casi todo, los accesorios elegidos para recogerse el pelo van cambiando en función de las modas.

Gomas, horquillas, coleteros, diademas… multitud de artículos con los que diseñar los más variados estilismos, y como son modas, pues algunos también son demodé, o sea, que ya no se llevan nada. En este caso, los coleteros que simulaban mechoncitos de pelo cayendo a modo de cascada, causaron furor hace cosa de 10 años, y actualmente resultan un poquito horteras.

Envolver una coleta, ya sea alta o baja, con pelo natural, es algo que ahora se hace con tu propio pelo. Para ello, puedes optar por 2 posibilidades. Por un lado, puedes hacerte la coleta entera y separar, posteriormente, el mechoncito con el que la envolverás, especialmente si no tienes un gran grosor.

En segundo lugar, lo que puedes hacer es dejar ese mechón sin recoger en la coleta, por lo que luego empezarás a envolver, y con esta técnica es más posible que no te quede descentrada. Lo importante, en cualquiera de los 2 casos, es que las puntas del mechoncito que hace las veces de goma queden completamente ocultas en la parte inferior y no visible de la coleta.

Del mismo modo, es fundamental que con esos giros te asegures de que estás cubriendo por completo la goma de verdad con la que previamente te hiciste la coleta. Utiliza, si es necesario, un espejo de mano con el que situarte de espaldas a otro de pared, y así poder comprobar cuál es el resultado de tu peinado por la parte de detrás.

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