Disimular imperfecciones al maquillarse

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0


Conseguir una buena técnica de maquillaje es un hecho un tanto laborioso, sólo que también resulta muy gratificante cuando llegas a conseguirlo. Independientemente del estilo por el que te quieras decantar, hay un denominador común a todos ellos, y no es otro que el aprender a disimular imperfecciones.

En este sentido, podríamos hablar de 2 tipos diferentes; por un lado, todas aquéllas relativas al cutis: granitos, exceso de sebo, marcas y cicatrices, etc.; por otro lado, las que tienen que ver con los rasgos: cejas desiguales, nariz desproporcionada, ojos pequeños, etc. Una vez te hayas examinado correctamente, te resultará mucho más fácil conseguir el objetivo de un buen maquillaje.

En cuanto al primer grupo, la base de maquillaje y el corrector son fundamentales para lograr que tu piel tenga una apariencia exquisita. Empieza por utilizar cremas hidratantes orientadas a tratar tu problema concreto: anti-grasa, anti-granitos…, así como exfoliante suaves de uso diario. El maquillaje también debe ser el idóneo para tu tipo de piel, muy por encima del valor que le des al tono. Por supuesto, la cobertura del mismo es fundamental.

Podrás observar en la 1ª imagen, que este cutis presenta granitos e irregularidades, esta visión podría haberse corregido con un maquillaje algo más cubriente, que si está bien extendido, no tiene porqué dejarte efecto máscara, sino todo lo contrario. Si no encuentras tu tono, cógelo claro, y después súbelo un poco con polvos.

En cuanto al corrector, tonos naturales y muy bien extendidos. Una imperfección no queda bien, pero que se note que llevas corrector causa el mismo mal efecto. Para venitas rotas y rojeces, elígelo en color verde, aplícalo antes del maquillaje y comprueba con un espejo, bajo luz natural, cuál es el efecto que has logrado.

En cuanto a los rasgos, imprescindible conseguir una simetría. Imagina una línea vertical que divide tu rostro en dos partes; de este modo, tratarás de conseguir que una sea el espejo de la otra. Así como comprobar la proporción horizontal de los labios. En la 2ª imagen, el labio inferior es mucho más grueso y marcado que el superior. Esto se podría evitar perfilando y dando forma a este último.

Consejos de belleza, Maquillaje,
>

También te puede interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *