El mejor color para las uñas según tu tono de piel
No es la primera vez que hablamos sobre la importancia del tono de la piel para escoger los tonos que mejor sentarán a nuestro cabello, a nuestros labios, al maquillaje en general e incluso a la ropa que llevamos.

Las uñas son otro de los elementos que pueden verse influidos por el tono de nuestra piel, que puede determinar qué colores nos favorecerán y cuáles no. A pesar de que quizá en este caso no sea tan importante como en el rostro (puesto que de las uñas no depende nuestra carta de presentación principal), sí que es preferible tener unas nociones sobre aquellos tonos que pueden ir mejor con nosotras.

Para empezar pensemos en los esmaltes transparentes, que generalmente pueden aplicarse en personas de todo tipo de piel, pero… ¿Conviene utilizarlos en todo tipo de uñas? La respuesta es evidentemente no, pues aplicar sólo brillo sólo se te permite si tienes unas uñas muy bien cuidadas, siempre perfectamente limadas e impolutas. Si no las tienes así, mejor que te decantes por esmaltes de color para esconder tu dejadez.

Los colores más naturales son aconsejables siempre para todo tipo de pieles; el marfil, beige, los tostados suaves o el rosa palo, por ejemplo, pueden quedar bien en cualquier mujer.

Las pieles más claras se verán favorecidas por los colores ligeramente oscuros como los tonos rosados y fucsias, los rojos y otros colores opacos como el ciruela o el vino, que remarcarán la sofisticación de la piel blanca.

Con una piel de un color intermedio (ni muy blanca ni muy morena) puedes permitirte colores más oscuros todavía como el rojo pasión, los tonos morados o berenjena, por ejemplo.

Si eres de piel morena deberás dar algo más de vida a tus manos con colores un poco más alegres para llamar la atención sobre un ligero contraste (siempre teniendo en cuenta la temporada del año en la que te encuentras). Puedes probar con casi toda la gama de rosas, así como con marrones, nacarados, dorados o anaranjados.

No obstante, lo que te damos es sólo una guía y no una regla de oro. Sigue las tendencias, da prioridad a tus propios gustos y procura transmitir la idea que buscabas con tus uñas.