Cómo plancharse el pelo en casa
Muchas son las veces en que una melena nos llama la atención por lo bien estirada que está y por tener, lo que llamamos, un liso perfecto. Cada vez son más las opciones que nos ofrecen en las peluquerías para conseguir este resultado, tales como alisados permanentes, o los más recientes de queratina, pero si lo que tú quieres es alisarte el pelo en casa, no pienses para nada que es una misión imposible, sólo necesitas los productos y útiles adecuados, lo demás, será sólo práctica.

El lavado de cabeza es primordial, aprovecha para utilizar un champú o un acondicionar de efecto alisador, y recuerda aclarar mucho la raíz para evitar que quede apelmazada. Retira el agua con la toalla, sin frotar, y procede a su secado. En este punto, mira si necesitas ayudarte de cremas de peinado o algún producto por el estilo sin aclarado, yo, personalmente, me pongo sólo un poquito en las puntas para evitar el efecto puntas abiertas.

Puedes secar el pelo ayudándote de un cepillo clásico para evitar que se encrespe, lo ideal es que dirijas el aire del secador desde la zona alta de la cabeza y que vayas pasando el cepillo de vez en cuando, evitando así, también que se enrede. No te mates en darle forma, más que intentar ahuecar un poco la raíz.

Cuando ya esté seco del todo, pasaremos a alisar con las planchas, que tendremos previamente preparadas con la temperatura ideal. Recoge un primer montón de pelo dejando suelto sólo el que va de oreja a oreja y ve deslizando la plancha, ayudada por un peine púa para asegurar las puntas cerradas y no quemarte si sujetas el pelo con los dedos. Sigue bajando más mechones hasta que llegues al punto donde quieres la raya, crea tu peinado y vuelve a pasar la plancha por toda la zona delantera, incidiendo en las puntas. Verás cómo te dura mucho más tiempo el alisado y qué pronto te habitúas a hacértelo tú misma.