
¿Tu melena está opaca o sin brillo? ¿La notas seca y con las puntas abiertas? Pues no hay más que hablar: tienes un cabello maltratado. Esto puede deberse a diversas causas (uso excesivo de tintes y tratamientos decolorantes, el sol, uso constante del secador y la plancha, cepillarse el cabello húmedo…), pero sea cual sea el motivo, una de las mejores formas de tratar el cabello dañado es a base de mascarillas y tratamientos capilares.
Sin embargo, para sacar el máximo provecho de este tipo de cosméticos es necesario que olvides todos los prejuicios de los que has oído hablar en muchas ocasiones. Para echarte una mano, a continuación vamos a contarte las verdades y las mentiras sobre la mascarilla. ¿Estás preparada?















