Rellenar arrugas con ácido hialurónico


La formación de arrugas en la piel es consecuencia directa de la disminución de colágeno y ácido hialurónico de la dermis causado por el paso del tiempo. Esto se suma a otras causas como los daños solares, la herencia genética, estilo de vida, etc. Las clínicas de estética ofrecen diferentes tratamientos de relleno para los que utilizan sustancias reabsorbibles como el ácido hialurónico, una de las más apropiadas para tal fin.

Rellenar arugas con ácido hialurónico es uno de los métodos más utilizados dado el excelente resultado que produce. Es una sustancia que apenas ofrece complicaciones, no requiere de pruebas de alergia, no produce reacciones secundarias ni ningún tipo de rechazo. Asimismo, una infiltración de ácido hialurónico tiene la garantía de que la sustancia no va a migrar a otro lado, es decir, quedará en la zona donde ha sido aplicada, siempre de un modo temporal hasta su total disolución.

Uno de los usos más extendidos de las inyecciones de ácido hialurónico es para tratar el relleno del contorno de los labios y también para resaltar el borde de los mismos. La infiltración más profunda se realiza para recomponer el volumen perdido en esa zona y también en los pómulos. Con una aguja más delgada, el ácido hialurónico también se está empleando para eliminar o rellenar arrugas finas y cicatrices de acné. Otra aplicación muy sencilla es en el denominado surco nasogeniano, la zona que baja de la aleta de la nariz hasta la comisura de los labios.

El efecto de realizarse un tratamiento inyectable de ácido hialurónico es inmediato pero sutil. Aquí es donde radica el éxito de estas inyecciones, ya que siempre que sean aplicadas por profesionales y en su justa medida permiten desarrollar las tareas cotidianas de inmediato sin que se perciba en el rostro ningún tipo de marcha, hinchazón ni el antiestético rictus que otros tratamientos pueden causarte. Su uso recomendable está entre 1 ó 2 veces al año, de modo que siempre puedas seguir mostrando un aspecto juvenil a la vez que conservas tu expresión.

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