Miel y belleza


Los remedios naturales son uno de los mejores recursos que tenemos para el cuidado, la protección y el embellecimiento de la piel.

La miel es uno de estos productos fenomenales que además de estar delicioso es de lo más útil para un uso estético… Si quieres saber cómo utilizarla en cada una de las partes de tu cuerpo, ¡no pierdas detalle de lo que te contamos!

Cutis: Para que la piel del rostro luzca más sana y hermosa puedes llevar a cabo alguna mascarilla casera a base de miel como la que se mezcla con un poco de harina y clara de huevo. Aplicando esta mezcla y manteniéndola unos 10 minutos (enjuaga después con agua) no tardarás en apreciar tu cutis más fino y suave.


Si lo que quieres es exfoliar mezcla media taza de miel con media de avena, extiéndela por tu rostro y deja que actúe durante diez minutos. Enjuaga con agua tibia y luego con agua fría.

Labios: La miel es un buen reestructurador para la piel de esta zona, que suele mostrarse más débil y quebradiza. Si quieres unos labios fuertes, saludables y muy suaves no olvides colocar un poco de miel antes de irte a acostar durante unos días… ¡Notarás la diferencia!

Piel corporal: Como la miel que suaviza el picor de una garganta seca, en esta ocasión el producto servirá también para conseguir un toque más fino y aterciopelado de la piel… ¿Cómo conseguirlo? Mezcla un poco de leche con miel y extiende la composición por tu piel con la ayuda de una esponja.

Manos: Tanto en invierno como en verano las pieles más sensibles acostumbran a tener que combatir casi constantemente la sequedad de las manos, que además se irritan, enrojecen y llegan a quebrarse con pequeños cortes. Masajea tus manos con la mezcla resultante de una cucharada de miel con dos de agua.

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