Pelo sano y brillante con baños de vapor
Si hay algo que a todas nos preocupa tanto o más que el corte de pelo que más está de moda, sin duda es que nuestro cabello esté sano y brillante. Desde luego que es fundamental cortar las puntas de vez en cuando y utilizar los productos capilares que más se adecúen a nuestro tipo de pelo, pero si a eso le añadimos una serie de cuidados sencillos y fáciles, conseguiremos unos resultados espectaculares. En una ocasión os hablé de cómo se realiza un lavado de cabeza perfecto para un cabello impecable, pues si seguís esos consejos y a continuación aplicáis una mascarilla con baño de vapor, veréis como luciréis una melena feliz.

Después de haber aplicado la última dosis de champú, debes aclararte perfectamente, como si ya hubieras terminado. Con una toalla seca, retira la mayor cantidad de agua posible, sin frotar, hasta conseguir que quede muy seco. A continuación, ponte mascarilla en abundancia, más que de costumbre. Ponte varias aplicaciones hasta que todo el pelo quede completamente impregnado de ella. Desenreda y peinate, mechón a mechón, y ponte otra aplicación por encima, repartiendo bien desde la raíz hasta las puntas.

Empapa la toalla con agua muy caliente (mejor que os pongáis guantes) y escurrirla bien. Forma una rosca con el pelo y cúbrelo con la toalla hirviendo. Ponle encima una capa completa de papel de aluminio y, por último, un gorro de ducha con goma. Este baño de vapor hará que el poro se abra y absorba todos los nutrientes de la mascarilla, dando una sobrehidratación al folículo piloso. Deja que actúe sobre 15 minutos y retira todo envoltorio. A continuación dale unos 5 minutos para que enfríe a temperatura ambiente. Procede a aclarar abundantemente con agua templada-fría. Ve bajando la graduación, de modo que el poro cierre bien y concentre en su interior los efectos de este tratamiento que llenará tu pelo de mimo.