Esponjas para aplicar el maquillaje
Lo ideal para aplicarte el maquillaje es usar una buena esponja. Pero existen diferentes modelos, de varias formas y calidades.

En realidad, la forma no es lo que más importa. Puedes encontrarlas triangulares, redondas, cuadradas… Sin embargo, existen las esponjas para aplicar polvos, que esas sí que son diferentes, así que no te confundas cuando vayas a tu tienda de cosméticos.

¡Conoce un poco más sobre este utensilio para maquillar a continuación!

Las esponjas se utilizan para aplicar la base líquida y en crema y también el corrector. Solo hay que poner un poco del producto sobre ésta y aplicarla sobre la piel. También puedes optar por poner la base directamente en la piel, aunque de la otra manera se controlan más las cantidades.

Uno de los aspectos que más hay que tener en cuenta a la hora de seleccionar nuestras esponjas es su calidad, que puede variar considerablemente. Las de alta calidad tienden a absorber menos producto, por lo que es bueno par ahorrar. Por otro lado, las de este tipo son menos porosas y distribuyen mejor la base.

También puedes encontrarlas en varios materiales, incluyendo el látex. Es muy importante que las personas alérgicas a este material las eviten.

Las esponjas puedes usarlas tanto mojadas como secas, siempre dependiendo del efecto que quieras conseguir. Si tienes la piel seca, es aconsejable que utilices una mojada par que no se acumule el producto en las áreas resecas o líneas de expresión. Por otro lado, si lo que deseas es cubrirte bien la piel o ponerte una capa más gruesa, es mejor que las uses secas.

Algunas esponjas pueden lavarse y re-usarse. En principio, se tienen que usar una sola vez por cada cara las que no tengan instrucciones. Es importante tener en cuenta que las esponjas acumulan bacterias por lo que tienen que cambiarse frecuente y si se lavan tienen que estar bien secas cuando se usen.