Diferencias entre mechas y reflejos
El cambio de color es un cuidado estético que está a la orden del día y al que cada vez recurrimos más aunque no tengamos necesidades básicas como puede ser cubrir las canas, ya que podemos recurrir a los técnicos de color para dar volumen, brillo, o simplemente, cambiar de look. Para ayudarte a decantarte entre unos y otros, estos días te vengo hablando de elegir entre tinte o mechas y de la diferencias entre tinte y baño de color, para completar esa información, hoy te explicaré las diferencias que hay entre mechas y reflejos.

Estos dos trabajos son muy similares en cuanto a aplicación ya que en ambos casos se pueden elaborar con el método del gorro y aguja de ganchillo o mediante la aplicación directa del producto en el cabello y su exposición en papel de aluminio. Sea cual sea el método elegido, la clave está en el producto con el que se realiza la mezcla con la que lo vas a realizar: las mechas se logran con decoloración, generalmente en polvo, mezclada con agua oxigenada de 30 ó 40 volúmenes; por su parte, los reflejos se consiguen al mezclar un oxidante de 30 volúmenes (nunca superior) con los tubos de tinte que conocemos de toda la vida.

Un factor muy importante a tener en cuenta es el tiempo de exposición, mientras que los reflejos pueden estar durante media hora y no les ocurre nada si te pasas un poco, las mechas hay que vigilarlas continuamente, ya que dependiendo del tiempo que transcurra y de factores personales como tu temperatura corporal, te pueden quedar anaranjadas si las retiras pronto o muy blancas si te pasas.

Otra diferencia es la cantidad, mientras que las mechas se sacan en prácticamente toda la cabeza, los reflejos se ponen de un modo más localizado. Todos estos puntos inciden en el resultado final, o sea, en el color que quieras conseguir: las mechas te pondrán rubia rubia, y los reflejos (como en la foto) te darán un aspecto más natural, como de castaña clara, algo que deberás tener en cuenta para el crecimiento y retoque de raíces.