Cómo eliminar durezas de los pies
Preparar los pies para el verano no es una tarea fácil que pueda conseguirse de la noche a la mañana, y es que tras el castigo que ha supuesto para ellos que los olvidemos durante los largos meses de invierno recuperarlos será cuestión de empeño.

No obstante, hacer lo que crees mejor para tus pies sin saber qué es lo correcto puede significar dar palos de ciego sin conseguir demasiadas mejoras visibles.

Para ayudarte con la labor aquí te dejamos algunas buenas ideas que seguro te servirán para recuperar la belleza y la suavidad de tus pies. ¡Toma nota y comienza ya!

Toma un barreño y llénalo con agua templada, disolviendo en él un vaso de almidón en polvo; mete en él tus pies y mantenlos aquí durante unos 10 o 15 minutos para que la piel quede blanda y sea más fácil de tratar a posteriori. Unas canicas al fondo contribuirán a que puedas ir haciendo un auto-masaje para pies y piernas y favorecerá la circulación.

Transcurrido este tiempo saca los pies del agua, enjuágalos y sécalos muy bien. Tras esto debes tomar algún instrumento para eliminar las durezas como las limas y cuchillas especiales o la popular piedra pómez que tan bien funciona en estos casos.

No olvides completar el tratamiento aplicando algunas cremas hidratantes específicas para los pies especialmente sobre las zonas más críticas, que acostumbran a ser las de los talones. Si además te atreves a cubrirte los pies con calcetines observarás que al día siguiente la crema ha hecho un mayor efecto sobre ellos dejándolos más suaves al tacto.

Otras buena idea para las durezas de los pies son aplicar vaselina sobre las durezas por las noches o hacer el truco de la cebolla, que consiste en partir una de éstas por la mitad, hacerle un hueco en el centro y rellenarlo con sal. Tras unas horas deberás aplicar la mezcla que se ha creado sobre las asperezas con un pincelito y… voilà! Pies suaves casi como los de un bebé.